Columna de Rodolfo Sommer
Ciclos por legados, no por plazos

IMG_1367-200x300A diario conversamos con personas que están inquietas por cambiar de posición, por enfrentar desafíos nuevos, por emprender nuevos caminos en lo laboral. Usualmente el criterio para reconocer que se requiere un cambio o que se cumplió un ciclo tiene que ver con una cantidad de años. Sin embargo, los ciclos en la silla ya no se miden con un criterio de tiempo, ya no son 2, 4 o 10 años, sino que se evalúan en base a legados.

La pregunta que debo hacerme para saber si estoy en el momento justo para cambiar de trabajo o no es si en el lapso de tiempo transcurrido en el ejercicio de mi rol (independiente de cuan largo o corto haya sido), he sido capaz de generar algún cambio, mejora, resultado o contribución que tuvo impacto sobre la organización o el negocio.

Esto es válido para todos los cargos, independiente de su nivel jerárquico, influencia o transversalidad. Todas las personas, dentro del ámbito de atribuciones que se le otorga, tienen la posibilidad de identificar oportunidades de cambio o mejora que van a agregar valor a la empresa.

Las contribuciones pueden ser de diferente nivel de complejidad e influencia y pueden resumirse en los siguientes ejes:

1. Costos: eficiencias, ahorros en el uso de recursos
2. Ingresos: ventas, fidelización
3. Innovación: mejora de procesos, sistemas, productos
4. Liderazgo: mejora de relaciones, alineamiento, desempeño, calidad de vida
5. Paradigmas: visión, estrategia, comprensión del mercado

Desde cualquier rol uno puede contribuir en forma significativa a alguno (o más de alguno) de estos ejes, y que mi paso por la empresa no haya sido una anécdota sino que yo haya sido capaz de dejar huella en el desarrollo de la organización.

Entonces, cuando estoy pensando que un ciclo se cumple, para estar seguro de tomar una buena decisión lo que debo analizar es si mi trabajo produjo un legado que me va a trascender, alguna contribución que quedará en la organización y perdurará más allá de mi presencia o no en la empresa.

Columna de Rodolfo Sommer U.
Socio fundador de SommerGroup®