Columna de Consuelo Rogers
Desmotivación laboral: ¿Una ilusión ficticia?

crb 1

No es ajeno para casi nadie, la sensación de haber despertado al menos un día de los 365 del año, desmotivado, agotado del trabajo y con “lata” de empezar el día e ir a trabajar. Nos ha pasado a prácticamente todos y en ciertas épocas del año, empieza a ser más recurrente.

Para combatir el burnout o desmotivación laboral, hay que empezar por cambiar el enfoque que le damos al trabajo. No podemos olvidar “por qué estoy aquí, por qué voy a hacer lo que me propuse”. Una de las claves es darle sentido a cada actividad, porque detrás de cada tarea hay un objetivo que un día me propuse, y alcanzar ese objetivo es mi meta.

Es difícil que algo resulte si uno no se lo propone y cree, fielmente, que ese objetivo lo va a hacer feliz y sentirse orgulloso del logro obtenido.

Me propongo disfrutar el camino, ser feliz con las pequeñas victorias y conquistas diarias. “Hoy he trabajado duro, pero he conseguido lo que me propuse”. Reconocer los pequeños regalos, vivirlos, disfrutarlos y agradecerlos. Hago “esto” porque me gusta, porque me llena y porque lo disfruto, no estaré esperando siempre a conseguir el éxito o la meta final, porque cada día es una etapa y si estoy mirando siempre “lo que quiero más allá” no disfruto de las cosas simples, de los momentos, que finalmente me hacen sentir que por duro que haya sido, valió la pena.

En momentos difíciles me motivaré con las cosas pequeñas, puede ser una tarea específica, reunirme con alguien que me inspire, recrear alguna técnica que me haya dado resultado otras veces, etc.

A veces la desmotivación es una ficticia ilusión que genera la mente y ver que uno avanza, motiva a seguir adelante.

Consuelo Rogers B.
Nuevos Negocios – Gerencia de Clientes