Códigos corporativos informales:
Bajo el alero de estrategas

fran parot 1En el mundo corporativo de las grandes compañías, la administración o management tiene más que ver con control, que con la toma de decisiones.
Para esto, existen dos formas de ejercer poder y control sobre la organización: la formal, a través de normas y procedimientos establecidos, y el sistema informal, a través de códigos de conducta implícitas en la cultura organizacional.
Los inconvenientes de este tipo de “códigos informales de conducta” son varios: son poco claros y por lo tanto difíciles de entender, son situacionales, se aplican generalmente a discreción y pueden ser manipulados a su favor por los políticamente más hábiles.
Pero a pesar de todo lo anterior, el sistema informal se valida como un sistema disciplinario muy efectivo, que permite alinear y regular el comportamiento de los ejecutivos en pos de un objetivo o estrategia común.
El ejecutivo hábil, “político”, desarrolla la capacidad de manejarse en este sistema informal, logrando poner la balanza a su favor. A medida que se asciende en la estructura organizacional, se hace más difícil medir efectivamente la gestión de los ejecutivos, por lo que la “percepción” de su gestión se hace más relevante. Es aquí donde se hace importante su manejo y capacidad política.
Podemos agrupar, según su comportamiento, en tres grandes tipos a los ejecutivos: los que no son capaces de manejarse políticamente o simplemente la niegan, los que la reconocen pero la evitan y actúan a la defensiva, y los jugadores, políticamente hábiles, que logran administrar las reglas a su favor.
Para el primer y segundo grupo, las probabilidades de ascender en la estructura organizacional no son muy auspiciosas. Justo o no, llegará el momento en que por evitar o no enfrentar los códigos internos informales e implícitos en la cultura organizacional, se verán afectados por quienes sí lo hacen y la utilizan a su favor.
Esto no necesariamente significa que los ejecutivos que posean manejo político lo usen con una connotación despectiva, o como fuente de abusos o encubrimientos; sino que como una habilidad necesaria que les permite apalancar tanto su gestión como la de su equipo o unidad de negocio.

Francisca Parot B.
Director de Cuentas / SommerGroup®